¿Condicionamiento o no?
Entonces en un análisis general y seguramente incompleto podemos ver que los alumnos tienen distintos condicionamientos según su entorno y distancia. Hay chicos que pertenecen a zonas urbanas y rurales y otros provienen de lugares inhóspitos. Los primeros están condicionados por los horarios de los transportes y el factor económico, entre otros; los segundos, en algunos casos, dependen de su propio organismo como medio de traslado y en estos casos las distancias son relativas si tienen que caminar. Lo normal seria que también ellos tuvieran transporte.
Regresando al tema mencionado al comienzo que son los objetivos comunes, debemos creer que son inalterables aunque la carga sea mayor pero eso dependerá de las actitudes de cada estudiante, motivado de acuerdo a valores propios o sugeridos. Entonces nos encontramos en posición de decir, que el logro de un objetivo común, como es la formación, será de un mayor estimuló si el sacrificio fue importante. Otro aspecto es el afianzamiento de hábitos diarios que se incorporarán como normales. Tendríamos que creer que algún tipo de frustración de los objetivos será por otras causas y no las distancias y los movimientos diarios, pero entonces ¿podemos pensar como sociedad que podríamos mejorar las contingencias frente a esta relativa desigualdad?
Debemos defender la idea de que cada alumno, independientemente de la distancias, el transporte y su economía, tiene el afán de progreso, de buscar mas allá de los obstáculos, su propia superación, esto es a lo que me refiero cuando hablo de valores propios y no aquellos que nos sugieren desde que somos pequeños, si no de los valores que forjamos autónomamente con el tiempo y la madurez que lo acompaña.
Como alumnos tenemos la enorme riqueza de materializar la idea de que la educación no pasa solo por una obligación, si no también en la esperanza de un futuro, talvez incierto pero seguramente mejor, porque el fruto de lo que hacemos es la tranquilidad por el esfuerzo y el deber, el sosiego de haber cumplido con nuestros padres y nosotros mismos, y el placer de transmitir a nuestras futuras generación la sabiduría que hoy con poco o mucho merito logramos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario